El proceso exigió la realización de campañas específicas de análisis de calidad del cielo nocturno, mediciones de contaminación lumínica y estudios detallados de distintos puntos de observación del municipio siguiendo los protocolos establecidos por la Fundación Starlight. Uno de los lugares clave de este trabajo fue el alto de Rodelas, donde se llevaron a cabo gran parte de las pruebas técnicas que permitieron acreditar las condiciones del cielo nocturno lalinense.
La Fundación Starlight no solo valora parámetros científicos relacionados con la oscuridad y estabilidad del cielo, sino también el compromiso del territorio con la conservación ambiental, la divulgación científica y el desarrollo sostenible. Lalín destacó además por poseer un patrimonio astronómico histórico excepcional vinculado a la figura de Ramón María Aller y por desarrollar una programación estable de actividades divulgativas y observacionales.